viernes, 15 de julio de 2016

Enfermedad celíaca: más frecuente de lo que se cree

Es causada por la intolerancia al gluten. Sus síntomas pueden confundirse con los del síndrome de intestino irritable


En los últimos años, casi todo el mundo ha oído hablar cada vez con más frecuencia de lo que, desde el punto de vista de la medicina, se denomina intolerancia al gluten (conjunto de proteínas contenidas exclusivamente en la harina de cereales como el trigo, la cebada y el centeno, entre otros); incluso hoy en día está en auge la venta de alimentos sin gluten en los supermercados. De lo que todavía no se oye hablar mucho fuera de los ámbitos especializados es del padecimiento causado por esta intolerancia: la celiaquía o enfermedad celíaca (del término latino coeliacus, relativo al vientre).

“Ésta es una enteropatía crónica mediada por el sistema inmune que se relaciona con factores genéticos de quien la padece. Se manifiesta mediante un proceso inflamatorio intenso en el intestino delgado, especialmente en el duodeno, que responde a la ingesta de alimentos con gluten”, dice Antonia Isabel Castillo Rodal, investigadora del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Los síntomas de la enfermedad celíaca pueden confundirse con los del síndrome de intestino irritable; son distensión y dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso y malestar general; asimismo, es posible que el paciente celíaco presente síntomas extraintestinales, entre ellos alguna enfermedad de la piel como dermatitis herpetiforme o neuropatía periférica. Esta enfermedad tiene una amplia variedad de manifestaciones clínicas; así, hay desde pacientes celíacos prácticamente asintomáticos hasta aquéllos con un síndrome de malabsorción intestinal.

“Lo grave de la enfermedad celíaca es que, si no es diagnosticada de manera temprana y tratada a tiempo, el paciente puede sufrir desnutrición grave (ocasiona mala absorción intestinal de los nutrientes), y, aunque cada vez resulta más raro, fallecer”, señala la investigadora universitaria.

Si un individuo tiene el factor genético HLA DQ2/DQ8, que es el que predispone a padecer la enfermedad celíaca, ésta puede manifestarse en sus primeros meses de vida, y, cuando empiece a ingerir los alimentos que contienen gluten, se disparará.

Cabe apuntar que el factor genético HLA DQ2/DQ8 es muy importante, pero no suficiente, ya que del total de individuos que lo portan (30% de la población a nivel mundial), sólo 2% desarrollan esta enfermedad. Estos datos sugieren la presencia de otros factores genéticos no HLA que se deben buscar.


Prevalencia e incidencia


En 2006, cuando la enfermedad celíaca comenzó a estudiarse con más bases clínicas y nuevos métodos de laboratorio, se estableció que su prevalencia en México era de entre 0.5% y 1% de la población.

“Con todo, diversos reportes emitidos en el mundo entero, incluyendo el de México, informan que este porcentaje está subestimado, que en realidad hay muchos enfermos celiacos que no han sido diagnosticados y que, por lo tanto, no están considerados en estas cifras.”

En cuanto a su incidencia en México, se piensa que puede ser de uno a dos casos por cada 100 habitantes.

“Esto depende de la población que se estudie porque, si bien esta enfermedad es diagnosticada en centros de referencia a lo largo y ancho del país, no en todos se cuenta con las pruebas específicas necesarias; por eso, los valores son aproximados”, indica Castillo Rodal.

Diagnóstico


Como explicó antes la investigadora, ciertos factores genéticos influyen decididamente para que un sector de la población padezca esta enfermedad. Por consiguiente, para un diagnóstico correcto es indispensable identificar la sintomatología ya referida, practicar los exámenes de laboratorio pertinentes y, como último paso, hacer estudios genéticos.

“En la actualidad, gracias a éstos, ya sabemos que, para desarrollar esta fisiopatología, el factor genético predominante tiene que ser el HLA DQ2/DQ8.”

Tratamiento


Hasta la fecha no hay un tratamiento medicamentoso que combata con éxito la enfermedad celíaca. Algunos grupos de investigadores están explorando la posibilidad de bloquear algunos receptores de las APC (células presentadoras de antígeno), pero aún no han logrado nada en concreto. De este modo, el único tratamiento efectivo hoy por hoy consiste en dejar de ingerir lo que causa esta enfermedad: las harinas de trigo, cebada y centeno.

“A veces, cuando presentan distensión y dolor abdominal, diarrea, pérdida de peso y molestias en general, las personas son capaces de identificar qué ocasiona todo esto y retiran de su dieta diaria estas harinas, con lo que experimentan una mejoría sustancial. Hay que recordar que estos mismos síntomas pueden ser también los del síndrome de intestino irritable, por lo que hasta que el individuo no va con un médico y se le hace el diagnóstico con las pruebas específicas, no es posible asegurar que padece la enfermedad celíaca”, afirma Castillo Rodal.

Evaluación de la respuesta inmune


En colaboración con el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, que es el principal centro de referencia para los pacientes con la enfermedad celíaca, Castillo Rodal y su grupo evalúan la respuesta inmune que se da en este proceso fisiopatológico.

“Antes se consideraba que ésta era una respuesta Th1. En los últimos estudios, incluyendo los que finalizamos recientemente con una alumna de posgrado, observamos que la respuesta inmune es de otro tipo, por lo que todavía queda mucho por investigar, tanto en la respuesta inmune en sí como en otros factores asociados, como la composición de la microbiota intestinal. Según investigaciones de los últimos años, con distintas patologías ocurren cambios en la microbiota intestinal. Nosotros queremos evaluar la relación que hay entre el microbioma de los enfermos celíacos y el microbioma del resto de la población.”

La enfermedad celíaca, además de estar subestimada, es poco conocida. De hecho, hay un grupo muy grande de personas que presentan síntomas muy similares a los que la caracterizan y que dejan de comer cereales porque creen que la padecen realmente; y sí, al retirar los cereales, experimentan una mejoría, pero no arrojan los datos clínicos y de laboratorio que identifican a los pacientes celíacos. Recibe el nombre de grupo de individuos sensibles al gluten no celíacos.

“Por eso es necesario estudiarla más y divulgar más entre la población el conocimiento que se vaya obteniendo de ella. Sabemos que el número de casos identificados representa sólo la punta del iceberg. Muchas, muchísimas personas responsabilizan de sus malestares intestinales a otros alimentos que consumen, como los ricos en grasa, picantes, etcétera, cuando en realidad pueden ser pacientes celíacos”, finaliza Castillo Rodal.

martes, 12 de julio de 2016

El gluten oculto


No solo de pan vive la celiaquía. El gluten aparece en muchos alimentos, pero también en 780 fármacos.


El gluten aparece en 780 fármacos.

El límite
El gluten en los medicamentos puede venir en forma de excipiente. "Por ley, si un medicamento contiene menos de 20 ppm de gluten, se declara su presencia en el prospecto y el cartonaje, pero se indica que es "adecuado para celíacos". Si contiene más, ya no es apto", explica la dra. Natalia López Palacios, especialista en digestivo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

La lista
Hay casi 800 medicamentos sujetos a restricción o contraindicación de uso en celíacos, según la Base de Datos del Conocimiento Sanitario, del Consejo General de Colegios Farmacéuticos. "Un mismo medicamento, según el laboratorio que lo produzca, puede o no tener gluten. Por esto se incide en la necesidad de leer el prospecto", dice la experta.

Una app de ayuda
El tope establecido por la ley de 20 ppm de gluten, equivale a 2 mg de gluten por kg de producto, aunque "los celíacos pueden tolerar hasta 10 mg al día", según la dra. López Palacios. Aún así, una aplicación para móvil, Glutenmed, permite detectar el gluten en fármacos por nombre comercial, principio activo o leyendo el código de barras.

Un estudio señala que los alimentos de arroz para celíacos pueden tener arsénico inorgánico


El grupo de investigadores de la UMH estudia desde hace años la relación entre el arsénico y el arroz, y señala que no todos los compuestos de arsénico son tóxicos: sólo lo son los compuestos inorgánicos, por lo que los análisis de arsénico total no son indicativos de la toxicidad de los alimentos.

Resultado de imagen de arroz para celíacos

Para ello, se necesitan valores del contenido de arsénico inorgánico, una técnica analítica complicada que sólo se lleva a cabo en unos cuantos laboratorios en España. En el primer estudio realizado evaluaron alimentos para niños celíacos de hasta 5 años.

Los resultados determinaron que existe relación directa entre el contenido de arroz en los alimentos y el contenido de arsénico inorgánico, por lo que a mayor porcentaje de arroz, mayor contenido de arsénico, y los valores más elevados se encontraron en el grupo de las pastas.

Hay un riesgo para la salud  los que siguen esta dieta


En el segundo estudio se evaluó la presencia de arsénico en alimentos destinados a adultos con la enfermedad celíaca, y se evidenció la relación entre arroz y arsénico.

Los valores obtenidos en la estimación de la ingesta de arsénico inorgánico a partir de los datos de estos dos estudios indican, según los investigadores, que se no se puede excluir un riesgo para la salud de la población que sigue esta dieta.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), en colaboración con agencias nacionales, se encuentra en proceso de recopilación de información sobre la presencia de arsénico inorgánico en alimentos de arroz de los países de la Unión Europea.

     De esta forma, se establecerá un límite máximo para el contenido inorgánico en estos alimentos, y se garantizará la seguridad alimentaria de los consumidores europeos.

Los investigadores aseguran que es imprescindible el control del contenido de este contaminante natural en el arroz, y por ello se debe realizar una selección de la materia prima a utilizar en estos alimentos.

Asimismo, las empresas distribuidoras deberían proporcionar a los consumidores toda la información sobre el arroz utilizado, e incluir el contenido de arsénico orgánico en los productos de arroz, especialmente de aquellos destinados a consumidores con dietas restringidas y con elevado consumo de arroz.

Fuente:http://www.agroinformacion.com/un-estudio-senala-que-los-alimentos-de-arroz-para-celiacos-pueden-tener-arsenico-inorganico-2/

jueves, 7 de julio de 2016

TOSFRIT lanza ‘Vita’, la nueva línea de snacks libre de gluten.


TOSFRIT, una de las empresas castellano-manchegas más dinámicas del sector de los aperitivos de calidad con sede en Manzanares, acaba de lanzar al mercado “VITA”, su nueva línea de snacks saludables dirigida al consumidor que quiere cuidar su salud, pero sin renunciar al sabor del aperitivo tradicional.

tosfrit

La gama “Vita” está formada por tres referencias, Aros Camperos, aros horneados de maíz, garbanzos y arroz con queso natural, Apetinas Vegetales, palitos de patata con tomate, zanahoria y espinacas, y Kaskys Quinoa, aros de maíz y quinoa horneados, todos ellos elaborados con aceite de girasol, aromas naturales, sin colorantes ni conservantes artificiales y sin gluten.

Con los productos “VITA”, que llegan al mercado bajo el eslogan “Vive la nueva VITA sana, sabores únicos que te cuidan”, TOSFRIT quiere conquistar sobre todo a ese consumidor preocupado por sus hábitos nutricionales, ofreciéndole una alternativa saludable y ligera, pero que conserva todo el sabor original.

“VITA”, la gama con la que se puede picotear o saciar el hambre entre comidas, es el resultado de la labor de investigación de Tostados y Fritos como respuesta a las tendencias de un consumidor que cada vez es más exigente con los productos que consume y está más preocupado por su salud.

“En TOSFRIT estamos intentando dar respuesta a un mercado cada vez más exigente y más preocupado por los ingredientes y por los procesos de elaboración, por eso esta nueva gama incorpora los cereales, las legumbres y especialmente las verduras, así como la quinoa, una semilla con numerosas propiedades beneficiosas para la salud ya que contiene omega 3 y es buena también para prevenir enfermedades. Ponemos a disposición del consumidor un snack que por sus características es también un buen tentempié para saciar el hambre entre horas”, afirma Marian Alises Moraleda, directora de Marketing de Tosfrit.

APUESTA POR LA CALIDAD Y LA I+D+I


Tostados y Fritos S.A. es una empresa que nace en agosto de 1990 dedicada a la fabricación de aperitivos extrusionados, pellets y patatas fritas. Comercializa sus productos a través del Canal Impulso (kioskos y tiendas de conveniencia), Horeca, Vending y Alimentación, donde están presentes con marca propia. Vende en todo el territorio nacional y además en países como Portugal, Francia, Inglaterra, Holanda, Finlandia, Marruecos, Libia, Jordania o Israel…

Tosfrit constituye una de las empresas más dinámicas del sector, apostando por la calidad de sus productos y por la I+D+i, pilares fundamentales de su evolución. En este sentido, la empresa constantemente desarrolla productos con nuevas formas y sabores, adaptados siempre a las necesidades que demanda el mercado. Para Tosfrit es básica la continua reinversión en I+D+i con resultados reales para el cliente final. Día a día centra sus esfuerzos por crear nuevas referencias que hagan más fácil y divertida la manera de pasar un rato agradable consumiendo Snacks.

Además, la empresa cuida de forma minuciosa el impacto que sus actividades puedan generar en el medio ambiente por lo que recicla todos sus residuos, controla las emisiones de gases a la atmósfera, conciencia y sensibiliza a sus empleados para que adopten prácticas productivas que respeten el medio ambiente y está asociada a Ecoembes.

Tosfrit está presente en la red a través de su página web www.tosfrit.es, y también en redes sociales: www.facebook.com/AperitivosTosfrit , https://twitter.com/tosfritoficial.

miércoles, 6 de julio de 2016

El Ayuntamiento de Castellón se hará eco de las reivindicaciones de los celíacos


La alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y la concejala de Salud Pública, Mary Carmen Ribera, se han reunido con la junta directiva de la Asociación de Celíacos de la Comunidad Valenciana para escuchar de primera mano sus reivindicaciones y estudiar posibles fórmulas de colaboración entre esta entidad y el consistorio castellonense.

El Ayuntamiento de Castellón se hará eco de las reivindicaciones de los celíacos

Marco ha mostrado “la total disposición y colaboración del Gobierno Municipal” con la asociación y se ha comprometido a reivindicar ante las consellerias con competencia en este ámbito, como Sanidad, Bienestar Social o Educación, las peticiones de este colectivo como son la difusión del protocolo de diagnóstico precoz entre los médicos de atención primaria; la regulación del servicio de comida hospitalaria en cuanto a dietas sin gluten; la necesidad de que las cafeterías y comedores de los servicios públicos, así como los centros escolares, ofrezcan menús para celíacos; o que haya más controles a las empresas que elaboran productos homologados por parte de la Administración. Todo el listado de demandas que ha presentado la asociación se recogerá en una declaración institucional que se llevará a un próximo pleno del ayuntamiento.

En cuanto a las competencias municipales, la alcaldesa se ha comprometido a colaborar con la Asociación de Celíacos de la Comunidad Valenciana para realizar actividades de sensibilización entre la población en general y en colectivos concretos como los trabajadores del sector hostelero, así como a estudiar la inclusión de una cláusula que garantice la oferta de menús sin gluten en las concesiones de cafeterías o servicios de restauración de titularidad municipal.

La primera edil ha explicado que “la Administración no puede abandonar a las personas más vulnerables porque lo primero es la salud, y luego todo lo demás. Las prioridades están clarísimas”.

SANA LOCURA, LA PASTELERÍA TRADICIONAL PARA CELÍACOS DE MADRID

No hay que ser celiaco para volverse loco por una palmera de chocolate sin gluten, sólo ser un poco goloso. Y entrar en Sana Locura.


Sin gluten y a lo loco

En España hay unos 500 mil celiacos. Es decir, un 1% de la población total es intolerante al gluten, la proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y la avena, según contaba recientemente la Federación de Asociaciones de Celiacos de España. Aunque los celiacos aumentan un 15% cada año, aún tienen dificultades para encontrar alimentos y, sobre todo, que sean de calidad y tengan un precio razonable. Es lo que descubrieron Fermín Sanz y su mujer cuando su sobrino fue diagnosticado. No sabían dónde encontrar buen pan, buenos bollos, buenos pasteles y aunque ellos jamás habían tenido relación con la hostelería, decidieron montar Sana Locura, una panadería y pastelería que adapta recetas tradicionales con ingredientes aptos para el celiaco.

Café y tostada en Sana Locura

En su obrador a la vista, trabajan panaderos experimentados que han investigado y aún lo hacen en ingredientes y recetas que consigan crear bollos y pasteles clásicos apetecibles para todos, pero sin gluten. Un simple vistazo a su vitrina demuestra que lo han conseguido: palmeras de chocolate, pan de hogaza, pastas de té, pasteles… Además, el 95% de sus productos tampoco contienen lactosa.

Tartaleta para celiacos en Sana Locura

¿POR QUÉ IR?


Tres palabras: palmera de chocolate. En dos tamaños: grande para comer una, o pequeñas para devorar varias con disimulo mientras pasas el rato en sus mesas individuales o comunales. También merece la pena por sus económicos menús salados con empanadas, ensaladas o pizza.

EXTRAS


En el gran obrador visto, organizarán talleres para niños y mayores donde enseñar a trabajar con harinas sin gluten. Otro extra fundamental es su cuidada lista de tés y, sobre todo, su café de especialidad internacional que irá variando de origen.

EN DATOS


Dirección: Calle General Oraá 49, Madrid

Horario: de lunes a viernes (7:30-20:00), sábados (9:00-20:00) y domingos (9:00-15:00)

Precio medio: Desayuno (café o té + pieza de bollería o tostadas) por 2,50 euros. El menú salado es 8,90 euros en local; 7,90 para llevar.


Sana Locura

¿Cómo puedo saber si mi hijo es celíaco?


En España, se estima que 1 de cada 118 niños padece la enfermedad celíaca, aunque la cifra podría ser mayor ya que hay casos no diagnosticados 



La enfermedad celíaca afecta a adultos y niños. Los medios de comunicación hablan con frecuencia sobre esta patología, al punto de que el gluten forma parte de las conversaciones cotidianas, cuando hace unos años no era así. El mayor conocimiento de la enfermedad ayuda a detectarla y tratarla; también a concienciar a la industria alimentaria. Sin embargo, que una patología relacionada con la alimentación se "ponga de moda" puede generar alarmas innecesarias, autodiagnósticos y decisiones equivocadas, que comprometen el estado nutricional. Esto es más grave, si cabe, cuando se trata de niños. En el siguiente artículo se explica qué es la enfermedad celíaca, cuáles son sus síntomas y cómo se detecta.

Qué es la enfermedad celíaca


La celiaquía es una enfermedad crónica, de base inflamatoria y de naturaleza autoinmune, puesto que el cuerpo ataca de manera errónea a los tejidos del propio organismo y produce anticuerpos contra sustancias que considera peligrosas aunque para la mayoría de las personas no lo son. Asimismo, es una enfermedad multisistémica porque, además de estar afectado el intestino delgado en las formas clásicas de la enfermedad, se alteran también diferentes sistemas del organismo.

Esta enfermedad se produce en algunos niños y adultos, predispuestos genéticamente, cuando ingieren alimentos que contienen gluten, un complejo proteico presente en cereales, como el trigo (gluteína), la cebada (hordeína) o el centeno (secalina), y en otros híbridos o variedades de trigo como el triticale, kamut, escanda y espelta. El papel de la avena en la enfermedad celíaca es controvertido y por eso su ingestión no se considera segura, sobre todo en menores bien diagnosticados; además, con frecuencia está "contaminada" con otros cereales. El gluten también se añade como ingrediente a múltiples alimentos procesados como espesante, aglutinante y para conseguir que sean esponjosos y de consistencia suave.

Enfermedad celíaca y niños: síntomas e incidencia


La celiaquía siempre ha sido un trastorno vinculado a la infancia. En los textos tradicionales de medicina se describían síntomas muy llamativos como diarreas crónicas, desnutrición importante, abdomen muy distendido y retraso en el crecimiento. En la actualidad, además de los niños, se están diagnosticando bastantes casos en jóvenes y adultos, en los que la sintomatología no es tan aparente.

El trastorno -y sus molestos síntomas- sucede por la inflamación que se produce en la mucosa del intestino delgado, que pierde la capacidad de absorber macro y micronutrientes. También se ha descrito la alteración de la microbiota, tanto en pequeños como en adultos. La efectividad y disponibilidad de métodos diagnósticos recientes y el mayor conocimiento de las formas con pocos o ningún síntoma, que también existen, han contribuido a sacar a la luz muchos casos que antes no se conocían.


La prevalencia de la celiaquía en España se cifra en 1 de cada 118 niños y 1 de cada 389 adultos. En el sexo femenino hay el doble de incidencia que en el masculino. Se piensa que hay bastantes casos sin diagnosticar, por lo que tal vez la frecuencia sea más alta.

Pese a ello, lo que nunca se debe hacer es quitar el gluten de la dieta sin que un médico diagnostique la enfermedad, aunque esté "de moda" hacerlo, lo digan algunos famosos o lo proclamen algunos portales web de dudosa base científica. Si no hay ningún trastorno relacionado con la ingesta de gluten (se describen hasta cuatro entidades: enfermedad celíaca, alergia al gluten, sensibilidad al gluten no celíaca e intolerancia al gluten), es absurdo retirarlo.

Celiaquía: síntomas y diagnósticos según edades


Los síntomas dependen de la edad y pueden comenzar tras la incorporación de los primeros alimentos que contengan gluten (pan, pasta, papillas de cereales) pasados los primeros seis meses de vida, normalmente cuando llevan ya dos o tres meses tomándolos. Así, antes de los dos años de edad, las señales que pueden alertar al pediatra son las siguientes:


  1. diarreas pertinaces o cíclicas.
  2. heces blandas, pálidas y voluminosas; flatulencia excesiva.
  3. vómitos frecuentes.
  4. distensión abdominal, dolores abdominales recidivantes.
  5. estancamiento o bajada de peso.
  6. crecimiento detenido o muy lento.
  7. tristeza, decaimiento, pérdida de apetito.


Todos estos síntomas condicionan un aspecto clásico de desnutrición con vientre abombado y prominente, piernas muy finas y glúteos con poca grasa y arrugados o planos. En ocasiones, se asocia una intolerancia secundaria a la lactosa que podrá revertir cuando inicie la dieta sin gluten, una vez esté confirmado el diagnóstico.

Pero ¿cómo se hace el diagnóstico? Si la sospecha clínica es fundada, el pediatra pedirá análisis de sangre para conocer los niveles de anticuerpos antitransglutaminasa (AAT). Además de estos anticuerpos, en los resultados se puede encontrar anemia ferropénica (bajo nivel de hierro en la sangre), aumento de enzimas hepáticas y bajada del nivel de proteínas en la sangre, entre otras alteraciones.

Hoy en día, no es necesaria la biopsia intestinal para el diagnóstico de enfermedad celíaca en niños sintomáticos que tengan un nivel de anticuerpos AAT superior a 10 veces lo normal, anticuerpos antiendomisio (AEM) y marcadores genéticos (HLA-DQ2 y/o DQ8) positivos. En cambio, en adultos sintomáticos y con serología positiva, sigue siendo fundamental la realización de esta biopsia para un diagnóstico correcto y seguro. Se recomiendan cuatro muestras de la mucosa: tres de la segunda parte del duodeno y una del bulbo duodenal. La calidad de las muestras, su procesamiento y su lectura condicionan la fiabilidad del diagnóstico histológico, que debe hacerse en un centro experimentado.

¿Y si es celíaco? ¿Cuál es el siguiente paso?


Si hay datos clínicos y analíticos que sugieran el diagnóstico de celiaquía, el pediatra de cabecera mandará al pequeño al pediatra gastroenterólogo para que estudie a fondo el problema y pueda llegar -o no- a un diagnóstico seguro. En tal caso la decisión de no tomar gluten es para toda la vida, con las consecuencias económicas y de orden práctico que conlleva dicho diagnóstico en el ámbito familiar y social. Además, será necesario un dietista-nutricionista conocedor de la enfermedad para que haga una evaluación del estado nutricional, un análisis de los hábitos alimenticios y establezca patrones correctos de alimentación y un sistema de evaluación del cumplimiento de la dieta. La Federación de Asociaciones de Celíacos Españoles (FACE) ofrece abundante información sobre esta enfermedad.



En cuanto a la edad en que se pueden ofrecer alimentos con gluten a un bebé por primera vez, las últimas recomendaciones la sitúan alrededor del sexto mes, siempre de manera paulatina y en pequeñas cantidades (por ejemplo, añadiendo una cucharadita de pan rallado en sus primeras comidas sólidas). Posponer la introducción del gluten no modifica el riesgo de aparición de la enfermedad en niños genéticamente predispuestos; simplemente la retrasa.

La duración de la lactancia materna exclusiva o la incorporación del gluten mientras aquella se mantiene no se relaciona con la celiaquía, aunque siempre es aconsejable alargarla hasta que madre e hijo decidan. Aunque en nuestro entorno esto ocurre entre los seis meses y el año de vida, la lactancia materna puede continuar hasta los 3-5 años del pequeño.

Enfermedad celíaca: una patología con más de un rostro


Existen formas de enfermedad celíaca no clásicas (se llaman pauci o monosintomáticas), que son más frecuentes en los niños más grandes, adolescentes y adultos. En ellas podría presentarse uno o varios de estos síntomas: talla baja, dermatitis herpetiforme (lesiones en forma de ampollitas en rodillas, muslos, codos y cabeza), irritabilidad, aftas orales, infertilidad, abortos espontáneos, osteoporosis e incluso se ha dado obesidad. Los síntomas intestinales, en estas formas de la enfermedad, podrían o no estar asociados a los descritos, y tendrían menor expresividad, siendo los más comunes la dispepsia o el dolor abdominal recidivante.

También hay formas clínicas asintomáticas (silentes) que solo se diagnostican al realizar el análisis y las pruebas (que resultan alteradas) en los grupos de riesgo (familiares de primer y segundo grado de personas con enfermedad celíaca bien diagnosticada y en hermanos de celíacos sobre los 2-6 años de vida). Y, por último, se describen otras tres formas más de enfermedad celíaca: latente, potencial y refractaria.

Síntomas en adolescentes y otras enfermedades asociadas

Los adolescentes, aunque es frecuente que sean asintomáticos, pueden tener uno o varios de los siguientes signos y síntomas: cefalea, aftas orales, alteraciones menstruales o retraso de la primera regla, dolores abdominales, estreñimiento, hábito intestinal irregular, dolores articulares, debilidad muscular, fatiga crónica, pérdida de peso o aparición brusca de edemas (pies hinchados, por ejemplo). En general, la enfermedad celíaca en adolescentes y en adultos es difícil de diagnosticar por ser en muchas ocasiones silenciosa. Otras veces pasa por periodos largos sin síntomas llamativos o se confunde con otras enfermedades bastante habituales.

Hay un grupo de enfermedades en las que la celiaquía se presenta con una frecuencia mayor de lo esperado: diabetes mellitus tipo 1, déficit selectivo de Ig A, síndrome de Down, enfermedades tiroideas, enfermedad hepática, artritis reumatoide, algunos trastornos neurológicos y psiquiátricos.